Clara, morena, con pecas, sin manchas, sensible… ¡Da igual! Todos y cada uno de estos tipos de piel cumplen una función importantísima. No solo es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, sino que además es el reflejo de nuestra salud y el espejo de nuestras emociones. Cuidarla y mimarla adecuadamente es una obligación… y, además, de las difíciles. Es el único órgano que está en constante contacto con el exterior, imagínate a la cantidad de riesgos que se expone diariamente.

La tristeza, el amor, la alegría, la atracción sexual… En definitiva, cualquier emoción. La piel es capaz de sentir, de erizarse. Produce sensación de hormigueo, se sonroja, suda, proporciona el sentido del tacto, controla la temperatura del cuerpo… Pero también nos protege de agentes externos, del calor y el frío, del aire, de las bacterias y es impermeable. La piel es todo, nuestro escudo y el espejo del alma. ¿Deberíamos dedicarle un poco de nuestro tiempo a conocerla y mimarla? Yo creo que sí…

La piel es tan maravillosamente autosuficiente que podemos llegar a pensar que la tenemos garantizada para siempre. Pero nada más lejos de la realidad. 

Debe mantenerse limpia, pero… lavarla excesivamente con jabón la secará, privándola de su lubricante natural: el sebo. Por eso, hazlo con jabones que no causen reacciones alérgicas, es decir, que sean hipoalergénicos, como nuestra Espuma de baño. Los productos hidratantes ayudan a lubricarla con una película de emulsión de aceite y agua, y no son absorbidos más allá de la capa más externa de la misma.

El mayor riesgo para la piel es el exceso de luz solar. La exposición excesiva causa no solo sequedad o quemaduras, sino cambios a largo plazo que pueden provocar envejecimiento prematuro o, incluso, cáncer de piel. Nosotros aún no tenemos protectores solares, pero estamos trabajando en ello.

Está claro que es necesaria una buena rutina diaria de limpieza y cuidado, y no esperar a ver signos de envejecimiento, acné o manchas

 

¿Cuál es el resultado de un correcto cuidado de la piel?

  1. Evitamos los puntos negros, granos y acné. Si la limpiamos a diario, estaremos eliminando el exceso de grasa y suciedad que se queda “pegada” a los poros, evitando así la formación de los puntos negros o las espinillas.

  2. Mayor luminosidad. Una piel sana y joven es una piel iluminada, que nos haga parecer llenos de energía.

  3. Se vuelve sedosa. 

  4. Reduce los signos de cansancio. Si tenemos nuestra piel nutrida pareceremos menos cansados y evitaremos la aparición de las temidas ojeras.

  5. Retrasamos la aparición de arrugas. Siento decirte que inevitablemente acabarán apareciendo pero, al menos, no tan temprano.

  6. Evitamos posibles infecciones. Si nos aseguramos de seguir una buena pauta de higiene estaremos evitando infecciones. Es común que lo que empezó siendo una pequeña herida pueda acabar derivando en una infección de la zona, produciendo a la larga pequeñas cicatrices antiestéticas.

Como ves los beneficios son infinitos. Ya no vale la excusa de que no tenemos tiempo, tan solo debemos dedicarle unos minutos al día. Es lo menos que podemos hacer por ella.

¡Mima tu piel!

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on linkedin
Share on pinterest

ÚLTIMAS ENTRADAS

Conoce toda la actualidad.

Querida familia Innü…

Todos tenemos un proyecto de vida en común: el cuidado del medioambiente. Eso sí, cada uno a su manera. Innü ha conseguido reunir a un

Alga de roca en cosmética

Es un perfecto aliado de la limpieza bucal y de la cocina moderna, pero tiene otros muchos beneficios increíbles. El Alga de roca humedece la